Tomar decisiones es parte de cada una de las cuatro funciones administrativas. está implícita en todo el proceso administrativo.

La decisión es la selección basada en cierto criterio de la conducta alternativa derivada de varias posibilidades. Tiene muchas influencias e implica un proceso racional interno.

Un problema de decisión requiere de información (material predictivo) y de varias posibilidades (para elegir una).

Etapas

  1. Identificación del problema: debe existir un problema, y nosotros poner metas y objetivos.
  2. Desarrollo de alternativas: se busca información en los entornos relevantes (interno y externo) para desarrollar alternativas factibles y considerar sus consecuencias.
  3. Evaluación de alternativas: cada alternativa es comparada según su resultado en tres condiciones posibles: certeza (conocido), riesgo (probable), e incertidumbre (desconocido). Hay tres tipos de decisiones:
    • Programadas: se toman con certeza. Son repetitivas, predecibles, internas.
    • Semiprogramadas: condiciones de riesgo. Procedimientos parcialmente definidos.
    • No programadas: condiciones de incertidumbre, por única vez. Miran variables externas.
  4. Selección de alternativas: para resolver un problema y lograr un objetivo. Una decisión es un medio para lograr un fin. La multiplicidad de objetivos complica el mundo real del decisor.
  5. Implantación de la decisión: la decisión debe materializarse para ser efectiva. Se la comunica e implementa en la Organización.
  6. Control y evaluación: la administración eficaz requiere una medición periódica de los resultados. Se comparan los resultados obtenidos con los esperados.