Los beneficios de los Sistemas de Información son las formas en las que una empresa puede mejorar su situación. Actualmente, el énfasis se ha ido moviendo de la justificación de los Costos de los SI a la concreción de beneficios, haciendo fundamental al Valor de la Información e Inversión en SI.
El valor surge potencialmente de varios atributos o aspectos de la información:
- Precisión.
- Calidad.
- Capacidad de uso.
- Flexibilidad.
- Satisfacción del usuario.
- Funcionalidad.
- Confiabilidad.
- Utilización.
- Importancia.
- Productividad.
- Seguridad.
- Rentabilidad.
- Velocidad.
- Volumen.
Alterar estos atributos de la información (mediante los SI) brinda los beneficios.
Los beneficios pueden ser tangibles o intangibles (difíciles de cuantificar). Los beneficios intangibles directos son difíciles de cuantificar, y los indirectos aún más. Evaluar los beneficios intangibles derivados de inversiones en la estructura de los SI es imposible.
Dos sistemas reales y requieren distintos costos para ofrecer la misma calidad. Se puede medir la ineficiencia de respecto de , y ambos son ineficientes respecto de la hipotética frontera de eficiencia alcanzable con los recursos de SI actuales de la empresa.

Si a la eficiencia se le añade la efectividad, que trae una dimensión de valor (beneficio potencial), el beneficio de los SI es resultado de un balance entre los costos y el valor obtenido.

Generalmente al aumentar la calidad, aumentan los costos. Sin embargo, al aumentar la calidad el valor no aumenta infinitamente. El balance se encuentra en el punto de calidad óptima, y es donde se logra mayor retorno de las Inversiones de los SI.
Beneficios Genéricos
El tipo de beneficio puede ser de eficiencia, efectividad, o avance estratégico. Puede percibirlo el nivel organizacional operativo, táctico, o estratégico.

Por ejemplo, los Sistemas para el Soporte de Decisiones (DSS) aportan un valor de efectividad que se traduce en un beneficio comercial advertido principalmente por el nivel táctico de la organización.