La racionalidad implica adecuar los medios utilizados a los fines y objetivos que se desean alcanzar. Una organización es racional si se escogen los medios más eficientes para lograr los objetivos organizacionales, que están por sobre los individuales.

La racionalidad de una organización no implica que los individuos no puedan ser irracionales, sino que se logra mediante normas y reglamentos que rijan el comportamiento de los participantes en búsqueda de la eficiencia.

El resultado de la racionalidad es la eficiencia y el uso de Políticas.

Teniendo en cuenta los Recursos Organizacionales, la racionalidad se usa para:

  • Minimizar uso de recursos: se reducen los medios requeridos para obtener un fin.
  • Adecuar recursos: los fines determinan la forma de comportamiento de un sistema.

La racionalidad se preocupa por el uso de medios para lograr fines, no por los fines en sí. La racionalidad organizacional está ligada a los medios, métodos y procesos con los que la organización alcanzará determinados resultados. Se fundamenta en el principio de causa y efecto, donde una acción o procedimiento es racional si es coherente con el objetivo que se pretende lograr.

Aspectos

La racionalidad organizacional abarca múltiples aspectos. Por ejemplo, hay racionalidad:

  • Económica: decisión coherente con la teoría económica.
  • Legal: adecuación a las leyes.
  • Social: coherencia con valores y normas sociales.
  • Política: cuando se calcula la influencia política que se desea alcanzar.
  • Técnica: cuando se tiene en cuenta evidencia y métodos científicos.