Un movimiento de personal supone la transferencia de un empleado de un puesto a otro. Hay tres tipos de movimientos:
- Ascendentes: es subir un paso en la estructura de la empresa. Puede ser vertical (un ascenso o promoción a funciones superiores dentro del mismo área) o diagonal (promoción a otra area).
- Descendientes: es retroceder un paso en la estructura. Esto no debe impactar el salario y otras condiciones adquiridas previamente. Implica funciones inferiores dentro del mismo área o en otra área.
- Laterales: es cambiar de tareas o lugar de trabajo en el mismo nivel estructural. Se da por:
- Traslado: se debe justificar y suele ser definitivo. Existe el “desplazamiento” que tiene cierto tiempo límite.
- Rotación de puestos.
Separación
La separación significa la desvinculación definitiva del empleado, que se puede dar por:
- Renuncia: lo decide el empleado.
- Despido: lo decide la organización.
La separación y los movimientos descendientes tienen muchas implicancias legales que varían según la legislación que se aplique.