En la Gestión y Respuesta a Incidentes, el plan de recuperación de desastres (DRP) sirve para incidentes que se vuelven desastres cuando la organización es incapaz de contenerlo.

El DRP debe ser probado periódicamente y debe ser flexible para adaptarse a casos imprevistos. Los riesgos residuales deben analizarse correlacionados.

Cuando el desastre amenaza la organización en el sitio primario de operación, el DRP se convierte en Plan de Continuidad de Negocio, y comienzan a trabajar dos equipos distintos: uno para restaurar el sitio primario mientras el otro continúa con las operaciones esenciales.

La gestión de crisis es el conjunto de acciones que involucra principalmente a las personas que participaron en un desastre. El equipo de gestión de crisis determina el impacto del evento y hace la declaración del desastre (mantiene informado al público).