La automatización de procesos busca sustituir al ser humano por máquinas en procesos industriales repetitivos.

La automatización industrial es el uso de técnicas y equipos para la dirección de un proceso industrial, para que este sistema funcione de forma autónoma.

Un automatismo es todo dispositivo físico capaz de controlar una máquina o proceso.

Un sistema automatizado consta de dos partes: la parte operativa y la parte de mando (un autómata programable). La parte de mando debe poder comunicarse con el resto del sistema.

El tipo de automatización a implantar depende del tipo de proceso a automatizar. Los procesos se clasifican en:

  1. Procesos continuos (pueden ser en tiempo continuo o discreto).
  2. Procesos comandados por eventos.
  3. Procesos de fabricación.

En una fábrica moderna, todos los procesos están conectados entre sí, y se los puede controlar a través de Redes de Datos y buses de comunicación.

Tipos de automatización según el nivel de especialización:

  1. Fija: usa equipos especializados y específicamente diseñados. Busca la máxima eficiencia. Da una alta producción pero con poca flexibilidad.
  2. Programable: usa equipos de propósito general para diferentes sistemas de producción. Permite una gran variedad de productos. Esto implica menores costos y mayor flexibilidad.
  3. Flexible: es un punto medio entre la automatización fija y la programable. Implica cierto nivel de parametrización.

Objetivos de la automatización:

  1. Mejorar la productividad de la empresa.
  2. Mejorar las condiciones de trabajo del personal.
  3. Realizar las operaciones que no pueden ser manuales.
  4. Mejorar la disponibilidad de los productos.
  5. Simplificar el mantenimiento del proceso productivo.
  6. Integrar la gestión y la producción.

La parte de control gobierna la parte operativa. La parte de supervisión y explotación del sistema sirve de interfaz (Human Machine Interaction, HMI) entre el usuario y el sistema.

Planificación de una Solución de Automatización

Pasos para planificar una solución de automatización:

  1. Subdividir el proceso.
  2. Describir las diferentes áreas funcionales.
  3. Definir los requerimientos de seguridad.
  4. Describir los elementos de manejo y visualización necesarios.
  5. Crear los esquemas de configuración para el sistema de automatización.

Conviene subdividir un proceso en varios subprocesos para facilitar el control, identificando ingresos, procesos y salidas para cada subproceso.

Ejemplo para un proceso de mezcla industrial:

Esto facilita determinar las entradas y salidas de un Controlador Lógico Programable.